
15 formas para evitar desperdicio de comida en casa
El desperdicio de comida es uno de los grandes problemas que debemos enfrentar. Actualmente un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se descartan o se pierden.
Según la FAO (Asociación de las Naciones Unidas para la alimentación de la agricultura), Se estima que en el mundo se desperdicia aproximadamente un tercio de toda la comida producida, lo que equivale a alrededor de 1.3 mil millones de toneladas al año.
- Los alimentos frescos pasan un proceso de selección de tamaño y color, generalmente una parte es eliminada de la cadena de producción por no cumplir con los parámetros deseados.
- Los minoristas y consumidores descartan los alimentos que están próximo a su fecha de caducidad.
- Grandes cantidades de alimentos que sobran en las cocinas de los hogares, restaurantes y comercios se transforman en desperdicios.
Este problema incluye el descarte de 30% de cereales, 40-450% de raíces, frutas, vegetales y legumbres, 20% de carne y productos lácteos y 35% de los pescados y productos marinos.
El desperdicio de alimentos también significa la pérdida de recursos utilizados en la producción, refrigeración y transporte. El uso de la tierra, sistemas de riego y la energía utilizada contribuyen al calentamiento global y a las emisiones de C02.
Otra gran problemática mundial es la huella hídrica, el uso de agua para producir alimentos es enorme, simplemente para obtener un kilo de carne son necesarios cerca de 15.000 litros de agua, alimentos esenciales como el trigo, maíz o arroz requieren entre 1500-1700 litros de agua. El desperdicio de alimentos consume el 21% de agua dulce en el mundo.
Los alimentos desechados se trasladan a vertederos, pasan por un proceso de descomposición natural, el cual produce gas metano, el segundo gas de efecto invernadero
Siendo conscientes de este problema podemos hacer algunos cambios en nuestra vida cotidiana, incluimos una lista de 15 consejos para evitar el desperdicio de alimentos, dinero y recursos.
- Planificar un menú semanal consiste en determinar de antemano qué comidas se van a preparar durante una semana y organizar los ingredientes necesarios. Esto puede incluir considerar las preferencias alimentarias, las necesidades nutricionales, y tener en cuenta el presupuesto y el tiempo disponible para cocinar. La planificación de un menú semanal puede ayudar a reducir el desperdicio de alimentos y ahorrar tiempo y dinero, además de tener una alimentación más saludable y controlada.
- Hacer Haz una lista de compras y un inventario de los alimentos que se tienen en casa. Se debe procurar seguirla sin hacer compras innecesarias. La lista se puede organizar por alimentos indispensables, por grupos (Carnes, lácteos, frutas o verduras) o por guardado ( refrigerador, congelador o despensa).
- Alimentos a granel, esto nos permite comprar las cantidad de alimentos dependiendo nuestras necesidades. Algunos productos como semillas o harinas se pueden comprar una vez al mes almacenándolos en bolsas o cajas. Se evita generar residuos de envases o desperdicios de alimentos.
- Diferencia entre Fecha de caducidad y consumo preferente, si no se tiene previsto consumir un producto de inmediato lo mejor es elegir uno que caduque más tarde. La fecha de caducidad se refiere que el alimento puede consumirse con seguridad hasta la fecha señalada, la fecha se debe respetar principalmente en alimentos como carnes y lácteos. La fecha de consumo preferente indica que el producto mantendrá la calidad hasta la fecha señalada.
- Registrar fechas de alimentos que ingresan al refrigerador para tener control de lo que se debe consumir primero. Mantener los alimentos ordenados y clasificados por grupos también puede ser útil para evitar desperdicios.
- Almacenar los alimentos de forma correcta, algunas frutas y verduras son productoras de gas etileno, un gas de origen natural responsable de la maduración, ablanda la textura de las frutas y verduras, mejora el aroma y lo vuelve más sabrosa. Sin embargo algunos alimentos son sensibles a este gas ocasionando que se contaminen y maduren prematuramente.
Los alimentos productores de gas etileno son principalmente:
- Manzana
- Melón
- Mango
- Platano
- Aguacate
- Ciruelas
- Uvas
- Tomates
- Cebollas
- Ajos
Preferentemente este grupo de alimentos deben almacenarse afuera del refrigerador en cajones o bolsas de tela que absorben humedad.
Los alimentos sensibles al gas etileno son:
- Verduras de hojas verdes
- Pimientos
- Papas
- Brocoli
- Zanahoria
- Utilizar el congelador para preservar mejor los alimentos que no se va a consumir de forma inmediata.
Alimentos que se pueden congelar:
- Carnes, pescados y embutidos, sin cortar la cadena de frío
- Frutas y verduras
- Pan
- Mantequilla
- Chocolate
- Comidas ya preparadas
Alimentos que no se pueden congelar:
- Huevos
- Papas
- Quesos
- Verduras de hoja verde que se requieran comer en crudo
- Tartas y pasteles caseros
- Salsas con mayonesa o nata
- Alimentos que hayan estado varios días en el refrigerador
- Leer la información en las etiquetas, es importante que los consumidores conozcamos los componentes de los alimentos para escoger las mejores opciones de acuerdo a la alimentación y estilo de vida.
- Organizar refrigerador, limpiar y descartar los alimentos que ya no se van a consumir y ajustar la temperatura correcta, lo recomendable es que sea a 5° como máximo para evitar el crecimiento bacteriano.
Los refrigeradores no deben estar ni muy vacios ya que no se aprovecha correctamente la refrigeración, si tan llenos que puedan bloquear ventilaciones, flujos de aire y eficiencia energética. Cada area del refrigerador es para un grupo específico de alimentos.
- Estantes superiores , al ser menos fría puedes guardar alimentos lácteos ( Queso, leche y yogures) mantequillas, comidas preparadas, alimentos envasados, embutidos, envases ya abiertos.
- Zona media y baja, es el área más fría del refrigerador, aquí puedes colocar carnes y pescados, botellas y bebidas.
- Cajones, las frutas y verduras van en este sector sin bolsas para que respiren adecuadamente.
- Puerta , aquí van las botellas abiertas, salsas, mermeladas y aderezos. También puedes almacenar huevos y mantequilla.
- Hacer conservas, encurtidos o salmueras es la mejor opción para aprovechar los alimentos que abundan y evitar que se echen a perder. Estos productos suelen durar meses, no necesitan refrigeración, hay que conservarlos en lugares secos, frescos y oscuros. Para realizar conservar pueden utilizarse frutas, verduras e incluso las cascaras.
- Pequeño huerto con plantas aromáticas, estas pueden estar en pequeñas macetas y evitará comprar y que se marchiten.
- Sirve pequeñas raciones de comida en el plato o comparte cuando las porciones sean abundantes. Es preferible servir nuevamente a que se desperdicie.
- Convertir residuos en abono, algunos desperdicios son inevitables, la mayoría de las preparaciones de comida deja restos de tallos, cascaras y trozos de comida. Crear una composta es una forma de ayudar a reducir el desperdicios convirtiendo los desechos en fertilizantes. Cuando no se tiene un jardín, esta comporta puede donarse a municipios que ejecutan programas de compostaje.
- Utilizar las sobras de comida e inclúyelas como parte del menú semanal, estas se pueden almacenar en el congelador.
- Alimentos que no caducan nunca ( o casi nunca), a veces solemos seguir las indicaciones de las etiquetas de consumo preferente o de caducidad y los desechamos cuando aún es apto para consumo.
- Legumbres secas
- Arroz
- Miel
- Sirope de arce
- Azúcar
- Sal
- Especias deshidratadas
- Pasta
- Chocolate negro
- Café instantáneo
- Vinagre de manzana
Por último, si no se desea consumir un alimento, la forma más inteligente tanto en hogares, como en supermercados o restaurantes es donarlo a aquellas personas que lo necesitan.
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